El Ministerio Público profundiza dos investigaciones contra Marcos Roberto De Almeida, líder del PCC, centradas en sus bienes acumulados en Santa Cruz y en los funcionarios que lo habrían encubierto durante su estadía con identidad falsa.

A días de la expulsión de Marcos Roberto de Almeida —alias “Tuta”— a Brasil, las autoridades bolivianas avanzan en dos frentes investigativos sobre su permanencia en el país. El capo del Primer Comando Capital (PCC), quien vivió durante una década en Santa Cruz bajo el nombre falso de Maycon Gonçalves da Silva, es ahora el eje de pesquisas por presunta legitimación de ganancias ilícitas y por contar con una red de protección dentro de instituciones bolivianas.
Alexander Mendoza, fiscal coordinador de la unidad de Anticorrupción del Ministerio Público, informó que una de las causas busca identificar el patrimonio acumulado por De Almeida, mientras que la otra se centra en los responsables que facilitaron su estadía irregular. Entre ellos figura el mayor Gabriel J.S.H., exjefe de Inteligencia policial, detenido preventivamente tras ser sorprendido acompañando al criminal en la tramitación de documentos de extranjería.
“Estamos trabajando con rigor para establecer todos los vínculos, tanto materiales como humanos, que permitieron la permanencia ilegal de este ciudadano extranjero”, declaró Mendoza. También se confirmó que más funcionarios podrían ser convocados si se detectan nuevas conexiones.
La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), en coordinación con la Policía Federal de Brasil, logró la captura del narco el viernes 16 de mayo, luego de que el sistema de identificación boliviano alertara sobre un intento de trámite con documentos fraudulentos. Dos días después, “Tuta” fue entregado a las autoridades brasileñas.
El Ministerio Público y unidades especializadas en lucha contra la corrupción y legitimación de capitales continúan rastreando los bienes y personas involucradas, sin descartar futuras imputaciones. “Las investigaciones siguen abiertas y se analizan todas las rutas de encubrimiento”, concluyó Mendoza.





