Aunque las listas de candidaturas cumplen con la normativa de paridad y alternancia, un informe revela que las mujeres siguen ausentes en los cargos de mayor jerarquía dentro del actual proceso electoral.

El actual proceso electoral evidencia una drástica caída en la participación femenina en las fórmulas presidenciales. De las 20 candidaturas registradas, solo dos binomios incluyen mujeres: una como candidata a la presidencia y otra como aspirante a la vicepresidencia. Así lo denuncia el informe Paridad formal, desigualdad real del Observatorio de Género de la Coordinadora de la Mujer.
El estudio destaca que, si bien las organizaciones políticas cumplieron “formalmente” con la normativa establecida en el Reglamento para la inscripción y registro de candidaturas (Resolución TSE-RSP-ADM N° 0184/2025), la representación femenina en los espacios de mayor visibilidad es mínima. “De 20 fórmulas, apenas dos cumplen con la paridad”, señala el documento.
Uno de los casos destacados es el de Eva Copa, quien se postula a la presidencia por el Movimiento de Renovación Nacional (Morena); el otro es el de Mariana Prado, candidata a la vicepresidencia por Alianza Popular (AP). Este último frente enfrenta un futuro incierto tras una reciente sentencia constitucional que afecta al Movimiento Tercer Sistema, su partido base.
El informe subraya que esta elección representa un retroceso en comparación con comicios pasados. En 2020, hubo dos mujeres candidatas a la presidencia y dos a la vicepresidencia; en 2019, una mujer compitió por la presidencia y tres lo hicieron por la vicepresidencia.
En cuanto a las listas plurinominales para la Asamblea Legislativa, si bien se evidencia un avance en la inclusión de mujeres como titulares, la desigualdad persiste. De las listas encabezadas, solo 37 son lideradas por mujeres frente a 57 por hombres, lo que refleja una brecha en el acceso a espacios con mayor peso electoral.
Por otro lado, en las candidaturas uninominales, todos los partidos superan el 50% de representación femenina en sus listas. El Partido Demócrata Cristiano (PDC) y Nueva Generación Patriótica (NGP) alcanzan 57% y 56%, respectivamente.
En el caso del Senado, las nueve fuerzas políticas cumplieron con el requisito de encabezar al menos cinco listas departamentales con mujeres. Morena y Súmate incluso superaron esa cuota, inscribiendo seis listas lideradas por mujeres cada una.
Pese a estos avances formales, el estudio concluye que la representación femenina sigue siendo marginal en las candidaturas con mayor jerarquía. Apenas uno de los diez binomios presidenciales está liderado por una mujer, lo que refleja una persistente desigualdad estructural en el acceso al poder político.




