El Tribunal Supremo Electoral enfrenta movilizaciones de simpatizantes de Evo Morales, recursos legales de ciudadanos y protestas callejeras mientras organiza las elecciones del 17 de agosto.

Desde el pasado lunes, seguidores de Evo Morales mantienen concentraciones y marchas con destino a las oficinas del TSE en La Paz, exigiendo la inscripción del expresidente pese a sus impedimentos legales y la falta de partido que lo respalde. Para contener estas protestas, la Policía estableció anillos de seguridad alrededor de la plaza Murillo y la plaza Abaroa, sede del ente electoral. Hasta el cuarto día de movilizaciones se registraron 20 arrestos y tres efectivos policiales lesionados.
En paralelo, los “evistas” emitieron amenazas contra los vocales del TSE, Óscar Hassenteufel y Tahuichi Tahuichi Quispe, identificados por Juan Enrique Mamani como “traidores” a quienes advirtieron revelar datos de sus familias si no se liberaban a los detenidos. En respuesta, el vocal Francisco Vargas anunció que solicitará medidas cautelares ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y el ministro de Gobierno, Roberto Ríos, aseguró que la seguridad de todos los vocales está garantizada.
Además de las movilizaciones y coacciones, el TSE tramita recursos legales presentados por ciudadanos —entre ellos Peter Beckhauser, Rafael Hurtado y Maziel Terrazas— que van desde la aplicación estricta de normativas hasta peticiones de cancelación de la personería jurídica de partidos. Entre las organizaciones políticamente cuestionadas figuran el FPV (ya inhabilitado), PAN-BOL (en proceso de cancelación), UCS (por incumplimiento de la ley de partidos) y el MAS (por rendición de cuentas financieras).
El Tribunal Constitucional Plurinacional aclaró el 23 de mayo que “ninguno de los recursos judiciales debe alterar o modificar el calendario electoral”, garantizando el calendario fijado por el TSE. Con apenas una semana para que se oficialice la lista de binomios y candidaturas habilitadas, varios aspirantes, como Andrónico Rodríguez, continúan en busca de un partido que los inscriba.





