El Informe Mundial sobre Drogas 2025 de la ONU revela la presencia de clanes familiares dedicados al tráfico de cocaína en Bolivia y Perú, y confirma que la superficie de cultivos de hoja de coca en territorio boliviano se mantuvo estable en 2023. A pesar de ello, el mercado mundial de la cocaína alcanzó cifras récord en producción, consumo e incautaciones.

El más reciente Informe Mundial sobre Drogas 2025, presentado este jueves en Viena por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), identifica a clanes familiares como actores clave en el tráfico de cocaína en Bolivia y Perú. El documento destaca además que, a diferencia de años anteriores, la superficie cultivada de hoja de coca en Bolivia se estabilizó en 2023.
El informe señala que estos clanes operan sin violencia directa, priorizando el flujo de mercancías ilícitas y la evasión de controles estatales, mediante una división de tareas: algunos grupos se dedican al transporte, otros al almacenamiento, distribución o lavado de dinero.
Aunque la producción en Bolivia se ha estabilizado, la ONU advierte que el mercado global de la cocaína ha alcanzado niveles sin precedentes, con una producción que llegó a 3.708 toneladas en 2023, un aumento del 34% respecto al año anterior.
Las incautaciones también marcaron un nuevo récord con 2.275 toneladas decomisadas, mientras que el número de consumidores a nivel global se elevó de 17 millones en 2013 a 25 millones en 2023.
La directora ejecutiva de UNODC, Ghada Waly, alertó que las organizaciones criminales siguen adaptándose y expandiendo su alcance, afectando especialmente a poblaciones vulnerables. También llamó a reforzar la cooperación internacional, la tecnología y el desarrollo de alternativas económicas sostenibles para combatir eficazmente el narcotráfico.
El informe detalla que nuevas rutas de tráfico están emergiendo en Asia y África, mientras que la violencia asociada al narcotráfico se está expandiendo hacia Europa Occidental, principalmente a través de grupos delictivos originarios de los Balcanes.
Finalmente, el documento advierte sobre el grave impacto social del consumo de drogas: medio millón de muertes en 2021 y 28 millones de años de vida saludable perdidos por discapacidad o fallecimientos prematuros. Solo una de cada 12 personas con trastornos por consumo accedió a tratamiento en 2023.




