La Cámara Agropecuaria del Oriente y el Comité pro Santa Cruz advierten que la escasez de diésel y gasolina paraliza al sector productivo en plena época de siembra y cosecha, lo que amenaza la soberanía alimentaria y la estabilidad económica del país.

La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) y el Comité pro Santa Cruz alzaron la voz este lunes ante lo que califican como una “crisis insostenible” en el suministro de combustible, exigiendo al Gobierno de Luis Arce una solución urgente para evitar mayores daños a la economía nacional.
Según el presidente de la CAO, Klaus Frerking, el sector agropecuario ha ingresado en una situación crítica debido a la falta de diésel para maquinaria pesada. Este déficit afecta directamente las cosechas actuales y compromete el ciclo de siembra, amenazando la soberanía alimentaria del país.
“El agro ha entrado en terapia intensiva”, afirmó Frerking, alertando que la parálisis del sector productivo oriental —uno de los pilares de la generación de divisas en Bolivia— puede tener consecuencias devastadoras para la economía y el empleo rural.
El representante del agro también anunció que, tras el balotaje del 19 de octubre, convocarán al presidente electo y a instituciones clave para definir acciones inmediatas de reactivación productiva, ya que “no se puede esperar más”.
Por su parte, el presidente del Comité pro Santa Cruz, Stello Cochamanidis, criticó al Ministerio de Economía por la falta de previsión y recordó que esta crisis se repite como en febrero, en plena temporada agrícola.
Cochamanidis pidió al presidente Arce que garantice el abastecimiento de combustible hasta el final de su mandato el 8 de noviembre y que deje asegurada la logística de provisión para el nuevo gobierno.





