Tres de las seis personas reportadas como desaparecidas fueron halladas con vida tras la riada en Samaipata, mientras decenas de familias continúan incomunicadas y la región enfrenta graves daños estructurales y pérdidas millonarias.

El municipio de Samaipata continúa en emergencia luego de la riada registrada la madrugada del lunes, que dejó un panorama devastador. El secretario municipal, Wilberto Rivas Brito, informó que tres de las seis personas desaparecidas fueron encontradas, mientras que otras tres aún no han sido ubicadas. Las labores de búsqueda continúan con apoyo de municipios vecinos y de la Gobernación.
La comunidad más golpeada es Achira, donde varias viviendas quedaron completamente arrasadas. Rivas confirmó que numerosas familias permanecen aisladas al otro lado del río Piraí, debido a que los puentes colgantes de la carretera antigua entre Cochabamba y Santa Cruz fueron destruidos por la fuerza del agua.
El funcionario explicó que también existen decenas de familias “campo adentro”, totalmente incomunicadas, ya que los caminos quedaron intransitables. “Necesitamos maquinaria pesada para despejar la tierra y llegar a esas comunidades”, indicó.
Samaipata sufrió un “daño doble”: además del desborde del río, una quebrada se deslizó con fuerza, arrastrando rocas y destruyendo al menos 15 viviendas, mientras que otras 30 presentan daños severos. La región permanece sin electricidad y con fallas en las comunicaciones.
Según Rivas, las intensas lluvias que cayeron durante seis horas fueron “una de las más fuertes en décadas”, lo que hizo inevitable el desborde. Las pérdidas económicas se calculan en millones de bolivianos, afectando cultivos como duraznos y viñedos. Una sola familia, ejemplificó, perdió una inversión de 500 mil bolivianos.
A partir de esta jornada ingresarán brigadas técnicas para cuantificar de manera oficial los daños y las pérdidas.




