La Central Obrera Boliviana (COB) criticó la gestión del Gobierno frente a la crisis por combustibles de mala calidad, denunció pérdidas económicas para los trabajadores y exigió resarcimiento inmediato por los daños.

La Central Obrera Boliviana (COB) emitió este jueves un pronunciamiento público en el que expresó su rechazo a la respuesta del Gobierno ante la crisis generada por la comercialización de gasolina en mal estado, situación que —según la organización— afecta directamente a la población trabajadora.
En su comunicado, la entidad sindical sostuvo que los ciudadanos están asumiendo las consecuencias de una deficiente administración estatal, reflejada en largas filas, interrupción de actividades laborales y gastos adicionales en reparaciones mecánicas. La COB remarcó que estos problemas generan pérdidas económicas directas para quienes dependen de sus vehículos para trabajar.
Asimismo, la dirigencia cuestionó la actitud del presidente Rodrigo Paz, al considerar que no estaría priorizando la atención de la crisis. La organización criticó su presencia en actos públicos por el jueves de compadres en Tarija, señalando que debería encabezar de manera directa las soluciones al conflicto.
El pronunciamiento también rechazó que se atribuya la responsabilidad a gestiones anteriores y recordó que el actual Gobierno ya cumplió casi tres meses de mandato desde su posesión, ocurrida el 8 de noviembre de 2025.
Entre sus principales demandas, la COB exigió una respuesta inmediata del Ejecutivo, que incluya el resarcimiento por los daños ocasionados, sin trámites burocráticos, además de la destitución y sanción de las autoridades responsables.
Finalmente, la organización sindical llamó a priorizar soluciones concretas ante una crisis que, según advierte, golpea de forma directa a la economía de los trabajadores y la población en general.





