A solo un día del decisivo partido frente a Irak en Monterrey, la selección boliviana cerró prácticas con equipo completo y optimismo, mientras crece la expectativa por una final con estadio lleno.

La selección boliviana ultimó detalles este lunes en el centro deportivo Borregos, en Monterrey, México, de cara a la final del repechaje internacional frente a Irak, programada para este martes a las 23:00 (hora boliviana).
El equipo nacional llega con plantel completo y motivado, en busca de un resultado histórico que lo acerque a la clasificación. Sin embargo, durante la práctica del domingo, el jugador Diego Medina encendió las alarmas tras sufrir un golpe en el tobillo. Desde el cuerpo técnico señalaron que se trata de una molestia leve, aunque se aguarda un informe médico oficial para confirmar su disponibilidad.
En caso de que Medina no esté en condiciones, las alternativas que maneja el equipo son Yomar Rocha y Lucas Macazaga, este último con minutos como titular en recientes encuentros amistosos.
Por otro lado, los organizadores del partido informaron que el estadio BBVA de Monterrey no fue habilitado para los entrenamientos de ninguna de las selecciones, con el objetivo de preservar el estado del campo de juego.
El encuentro ha generado gran expectativa entre los hinchas bolivianos. Inicialmente, las entradas estaban agotadas; sin embargo, la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) logró gestionar 500 boletos adicionales para los aficionados que llegaron desde Bolivia. Incluso, se confirmó la llegada de un nuevo vuelo chárter con seguidores de la Verde.
Se prevé un estadio repleto y una importante presencia de compatriotas alentando a la selección en este compromiso decisivo.




