El presidente Rodrigo Paz agradeció el respaldo expresado por países del Mercosur a la democracia boliviana y aseguró que el estado de excepción permitió restablecer la normalidad en tres días. Durante su intervención, también cuestionó al MAS al señalar que el país enfrenta las consecuencias de «20 años de régimen».

El presidente Rodrigo Paz participó en la Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur, donde agradeció el respaldo de los países miembros a la democracia boliviana en medio del reciente conflicto social que atravesó el país.
Durante su intervención, el mandatario afirmó que Bolivia «no se sintió sola» y destacó que la solidaridad de las naciones de la región fortalece la defensa de las democracias sudamericanas frente a intentos de desestabilización.
Paz sostuvo que las democracias del continente enfrentan amenazas comunes y remarcó que cualquier ataque contra una de ellas debe ser respondido de manera conjunta por los países de la región.
En ese contexto, agradeció el apoyo internacional frente a los «últimos intentos de desestabilización» y atribuyó la situación a los «últimos coletazos de 20 años de régimen», afirmando que ese periodo dejó a Bolivia con una crisis económica, institucional y moral.
El mandatario también defendió la aplicación del estado de excepción decretado por su Gobierno, asegurando que la medida tuvo un carácter humanitario, preventivo y constitucional. Según explicó, en tres días se logró restablecer la normalidad y no se registraron víctimas fatales durante su ejecución.
Asimismo, señaló que el diálogo debe ser la base para consolidar la paz social y reactivar la economía del país.
Finalmente, Paz advirtió que Bolivia aún enfrenta amenazas contra el orden democrático y constitucional, las cuales, según indicó, provienen de sectores radicalizados y de estructuras vinculadas a economías ilícitas y al crimen organizado.




