Después de más de tres décadas, Bolivia vuelve a tener la chance de llegar a una Copa del Mundo, tras vencer a Brasil y asegurar su lugar en el repechaje intercontinental rumbo al Mundial 2026.

La noche del martes 9 de septiembre de 2025 será recordada como un nuevo capítulo de gloria para el fútbol boliviano. La Selección nacional venció 1-0 a Brasil en El Alto, finalizó en el séptimo lugar de las Eliminatorias Sudamericanas y accedió al repechaje intercontinental, que se jugará en marzo de 2026 en México.
Este resultado revive una historia conocida: en 1993, Bolivia también venció a Brasil en La Paz y logró una histórica clasificación al Mundial de Estados Unidos 1994, bajo la dirección del español Xabier Azkargorta. Aquella fue la primera vez que el país accedía a una Copa del Mundo por mérito deportivo, ya que en 1930 (Uruguay) y 1950 (Brasil), participó por invitación, como todas las selecciones sudamericanas de esa época.
En el proceso de 1993, la victoria por 2-0 ante Brasil en el estadio Hernando Siles marcó el camino. Esa noche mágica con goles de Marco Antonio Etcheverry rompió una racha invicta de Brasil en eliminatorias que duró 40 años.
Ahora, en 2025, el héroe fue Miguel Terceros, quien convirtió el único tanto del partido desde el punto penal, superando a Alisson Becker, arquero del Liverpool. El triunfo devolvió la ilusión a todo un país que sueña con regresar a una cita mundialista después de 32 años de espera.
El repechaje que definirá los últimos dos cupos para el Mundial 2026 enfrentará a seis selecciones: una de África, una de Asia, una de Oceanía (Nueva Caledonia), dos de Concacaf y Bolivia como representante de Conmebol. Se jugará en marzo de 2026 en México, en formato de eliminación directa.
La coincidencia histórica es inevitable: Estados Unidos volverá a ser sede del Mundial y Bolivia, una vez más, intentará llegar por la puerta grande, como en 1994. La ilusión está más viva que nunca.




