El Ministerio de Desarrollo Rural admitió que aún faltan distribuir 18 millones de litros de diésel para finalizar la campaña agrícola de invierno, mientras productores advierten que la demora pone en riesgo una inversión de $us 300 millones en soya.

El ministro de Desarrollo Rural y Tierras, Yamil Flores, informó este jueves que el Gobierno aún debe distribuir 18 millones de litros de diésel de los 70 millones requeridos para completar la cosecha de invierno en el país.
Durante una conferencia de prensa, Flores aseguró que el Ejecutivo garantizará el suministro del combustible en las próximas semanas. “Solo quedan distribuir 18 millones para completar lo que es la cosecha estos últimos meses”, afirmó la autoridad.
Sin embargo, desde la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), su presidente Abraham Nogales expresó su preocupación ante la incertidumbre que persiste en el sector productivo. Según el representante, la escasez de diésel amenaza con afectar la cosecha de 350.000 hectáreas de soya en el Norte Integrado de Santa Cruz, que deben ser recolectadas a partir de octubre. Esta superficie representa una inversión aproximada de $us 300 millones.
Nogales también denunció que la entrega del diésel ULS, destinado a medianos y grandes productores que retiran el combustible directamente desde las plantas de YPFB, está paralizada desde noviembre de 2024.
La situación no solo afecta la campaña actual, sino que también retrasa el inicio de las labores de preparación de suelos para la campaña de verano 2025-2026, en la que se proyecta sembrar hasta 1,5 millones de hectáreas en el país.
Además, Anapo alertó sobre el surgimiento de un “mercado negro” de combustible en diversas zonas productivas del departamento de Santa Cruz, a raíz de la falta de control y distribución formal.
Flores anticipó que esta semana se evaluará el cumplimiento de los acuerdos de distribución y no descartó una nueva reunión para reestructurar el abastecimiento de combustible si fuese necesario.




