El ministro de Hidrocarburos informó que el Estado boliviano mantiene una deuda superior a los 500 millones de dólares por la compra de combustible bajo la modalidad de crédito con las empresas Vitol y Trafigura. Según explicó, se trata de un mecanismo de financiamiento de corto plazo para garantizar el suministro de carburantes.

El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, informó este lunes que Bolivia registra una deuda aproximada de más de 500 millones de dólares por la adquisición de combustible bajo la modalidad de “crédito”.
La autoridad aclaró que no se trata de un préstamo tradicional, sino de un sistema de financiamiento en el que proveedores internacionales adelantan el combustible y el Estado realiza el pago en un plazo cercano a los 120 días.
Según la explicación del ministro en entrevista con radio Fides, el suministro de carburantes es garantizado mediante este mecanismo con las empresas Vitol y Trafigura, que actúan como principales proveedores en estas operaciones.
«Nos están financiando los proveedores”, señaló la autoridad, al precisar que el monto adeudado bordea los 500 millones de dólares.
Asimismo, el ministro informó que el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca, ha iniciado un proceso de licitación para ampliar la cartera de proveedores y diversificar el abastecimiento de combustibles.
En paralelo, el Gobierno recordó que a finales de marzo se habían anunciado evaluaciones sobre la continuidad de contratos con Vitol y Trafigura, tras denuncias relacionadas con la calidad del combustible.




