El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinacelli, informó que la distribución de gasolina de baja calidad se debió a la mezcla de combustible nuevo con residuos de componentes adquiridos en la anterior gestión gubernamental.

El Gobierno reconoció que el problema con la calidad de la gasolina distribuida en el país se originó por la mezcla de combustible importado recientemente con componentes de mala calidad que fueron adquiridos durante la gestión del expresidente Luis Arce.
La información fue brindada este martes por el ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinacelli, en una conferencia de prensa realizada en el Ministerio del área, luego de que el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, admitiera el lunes que se comercializó gasolina que no cumplía con los estándares internacionales.
Medinacelli explicó que la gasolina importada durante la actual administración cumple con todas las especificaciones técnicas; sin embargo, al ser mezclada con residuos almacenados en tanques provenientes de gestiones pasadas, se alteraron sus indicadores de calidad.
«El problema surgió con lo que se heredó de la anterior administración, donde se reutilizaban componentes que afectaron la mezcla”, señaló la autoridad, al referirse a los restos de combustible almacenados.
En la conferencia también participaron el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Yussef Akly, y la directora de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), Margot Ayala. Akly detalló que, tras dos semanas de investigación, se detectó la presencia de manganeso y goma en los tanques, elementos que no suelen ser evaluados en análisis convencionales y que incidieron en la calidad del producto final.
Según el titular de YPFB, estos residuos provocaron que los parámetros del combustible se elevaran por encima de lo permitido, afectando directamente a los motores de los vehículos.
Las autoridades aseguraron que el problema ya fue identificado y que se implementaron ajustes en el proceso de mezcla. A partir de ahora, el procedimiento se realizará directamente en refinería y no en tanques de almacenamiento, con el objetivo de evitar futuras irregularidades.
En paralelo, el dirigente del transporte libre, Limbert Tancara, denunció que más de 300 vehículos resultaron dañados por el uso de este combustible y exigió al Gobierno el resarcimiento económico. Indicó que algunos conductores gastaron más de Bs 5.000 en reparaciones, mientras que otros tuvieron que cambiar el motor de sus unidades, con costos superiores a Bs 45.000.




