El Gobierno de Bolivia dispuso el restablecimiento del uso de tarjetas de débito y crédito para operaciones nacionales e internacionales, lo que permitirá a más de 2,7 millones de usuarios volver a realizar pagos en el exterior, compras en línea y transacciones digitales bajo nuevas condiciones y con tipo de cambio referencial.

El Gobierno de Bolivia, a través del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, anunció el restablecimiento del uso de tarjetas de débito y crédito en todo el sistema financiero, medida que entrará en plena vigencia desde el martes 7 de abril al finalizar el día.
La disposición busca normalizar las operaciones financieras de millones de usuarios que, hasta ahora, enfrentaban restricciones para realizar pagos en el exterior, compras en plataformas internacionales y uso de servicios digitales.
Según la información oficial, la medida beneficiará a más de 2,7 millones de usuarios y más de 8 millones de tarjetas emitidas en el país, permitiendo nuevamente la realización de transacciones con mayor flexibilidad tanto dentro como fuera de Bolivia.
Entre las principales claves del restablecimiento, el Gobierno informó que las tarjetas de crédito podrán utilizarse sin restricciones, de acuerdo con la capacidad de pago de cada usuario. En el caso de las tarjetas de débito, las entidades financieras deberán habilitar un monto mínimo de 500 dólares mensuales para consumos, incluyendo compras pequeñas o pagos en línea.
Otro de los puntos centrales es la aplicación del tipo de cambio referencial publicado por el Banco Central de Bolivia (BCB), el cual será utilizado en todas las operaciones internacionales, garantizando mayor previsibilidad en las transacciones.
La medida también permite nuevamente pagos en el exterior, compras en plataformas digitales, acceso a servicios globales, y operaciones vinculadas a actividades comerciales, educativas, turísticas y laborales.
De acuerdo con el Ministerio de Economía, esta decisión busca restablecer la normalidad del sistema financiero y facilitar el acceso de los ciudadanos a la economía digital global, tras un periodo de restricciones en el uso de tarjetas bancarias.





