El Transporte Libre de La Paz demandó una reunión urgente con el ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, tras el reconocimiento del Gobierno sobre la distribución de gasolina que no cumplía estándares internacionales.

El sector del Transporte Libre de La Paz exigió este martes una reunión con el ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, para abordar los efectos de la presunta mala calidad de la gasolina distribuida en el país, luego de que el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, reconociera que se comercializó combustible que no cumplía con estándares internacionales.
El ejecutivo del sector, Limbert Tancara, informó que más de 300 vehículos de sus afiliados habrían resultado dañados, por lo que exigen un resarcimiento económico por las pérdidas generadas.
«La mala gasolina estaba ocasionando daños en todas las movilidades dentro del transporte urbano. En ese sentido, bajo la aseveración que ha hecho el ministro de la Presidencia, estamos presentando una nota al ministro de Hidrocarburos para tener una reunión a la brevedad posible»,? señaló Tancara.
El dirigente indicó que el Gobierno debe asumir responsabilidad y compensar los costos de reparación. Detalló que algunos transportistas realizaron gastos superiores a Bs 5.000, mientras que otros incluso tuvieron que cambiar el motor de sus vehículos, con inversiones que superaron los Bs 45.000.
Según Tancara, hasta el momento se tienen registradas más de 300 unidades afectadas, aunque el número podría incrementarse. Para formalizar las denuncias, solicitó a sus afiliados presentar facturas que acrediten la compra de combustible y los gastos de reparación.
Asimismo, explicó que anteriormente existían sospechas sobre la calidad de la gasolina, pero no podían realizar denuncias formales por falta de pruebas. Sin embargo, tras las declaraciones públicas de Lupo, el sector decidió iniciar los reclamos de manera oficial.
En septiembre del año pasado, choferes y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) realizaron controles en estaciones de servicio y determinaron que el combustible no presentaba irregularidades. No obstante, Tancara afirmó que persiste la desconfianza, debido a que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) es la entidad encargada de certificar los carburantes.
«YPFB es juez y parte. Para nosotros existe la susceptibilidad de que se pueda ocultar información, porque la misma entidad que distribuye es la que certifica”, sostuvo.
Ante este escenario, el sector convocó a profesionales especializados para apoyar las inspecciones técnicas y verificar de manera independiente la calidad del combustible.
Por su parte, el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, admitió en una entrevista que se presentó un problema técnico en la venta de gasolina. Reconoció que se distribuyó combustible de baja calidad, aunque aseguró que la situación ya fue corregida.




