El ejecutivo, que asumió funciones el 2 de julio de 2024, enfrentó múltiples crisis internas que casi provocaron su caída meses antes.

El gobierno neerlandés sufrió este martes una abrupta ruptura política luego de que Geert Wilders, dirigente del Partido por la Libertad (PVV), anunciara su salida de la coalición gubernamental. Esta decisión provocó la dimisión inmediata de los cinco ministros de su partido y desencadenó la disolución del gabinete. No obstante, el resto de los ministros continuará gestionando en funciones hasta que se convoquen nuevas elecciones.
Desde su formación, la coalición —integrada por el PVV, los liberales del VVD, los democristianos del NSC y el partido campesino BBB— mostró signos de fragilidad. Las negociaciones iniciales para conformar el gobierno duraron más de siete meses y estuvieron marcadas por desacuerdos constantes.
El detonante final se produjo tras la presentación de un plan de 10 puntos por parte de Wilders el 26 de mayo, en el que exigía endurecer la política de asilo, cerrar las fronteras y desplegar al Ejército. Aunque sus socios expresaron un respaldo parcial, Wilders consideró insuficiente el apoyo, y este martes oficializó su salida de la alianza mediante un mensaje publicado en la red X.
Dick Schoof, primer ministro en funciones y sin afiliación partidaria, explicó que la salida del PVV dejó al gabinete sin mayoría parlamentaria. Tras comunicar la situación al rey Guillermo Alejandro, este aceptó las renuncias y solicitó al resto del gabinete continuar gestionando los asuntos esenciales del país.
Schoof calificó la caída del gabinete como una pérdida en un momento crítico para Países Bajos, marcado por desafíos económicos y de seguridad. Mientras tanto, la oposición y diversos sectores sociales señalaron la falta de logros del ejecutivo saliente, mientras Wilders declaró su intención de competir nuevamente por el liderazgo del país en las próximas elecciones, aún sin fecha definida.





