El líder cocalero Evo Morales, confinado en el Chapare, mantiene sus movilizaciones contra el gobierno de Luis Arce tras 12 días de protestas y cinco fallecidos. Morales denuncia un supuesto atentado en su contra y reafirma que no se rendirá.

Tras cinco muertos en el marco de las movilizaciones sociales que se extienden por doce días, Evo Morales, exmandatario y líder cocalero, reafirmó este viernes que la lucha iniciada no se detendrá y que continuará en defensa del movimiento indígena y la llamada “Bolivia profunda”.
Desde su confinamiento en el Chapare, Morales aseguró que la historia se repite y recordó a los líderes indígenas Túpac Katari y Zárate Willca como símbolos de resistencia. “Esta lucha va a continuar porque hay una decisión del movimiento indígena. No nos vamos a rendir”, señaló en una entrevista concedida al medio oficial de los cocaleros, Kausachun Coca.
Morales también denunció que el gobierno de Luis Arce intentó acabar con su vida, afirmando: “Intentaron matarnos, no han podido, estamos confinados acá”. Además, criticó la reciente reunión convocada por el Órgano Electoral, calificándola de ineficaz y señalando presuntas irregularidades en la suspensión de la sigla del partido Pan-Bol, con el que planeaba postularse a la presidencia.
El líder cocalero denunció un segundo golpe político, tras el ocurrido en 2019, y reportó un ataque contra la sede de la federación de cocaleros en el Trópico de Cochabamba, situación que vinculó a la coyuntura actual.
La crisis social y política en Bolivia sigue escalando, mientras el país lamenta la pérdida de vidas y busca una salida pacífica a la confrontación.




