El exvicepresidente Álvaro García Linera reveló en una entrevista que ha perdido contacto con Evo Morales y Luis Arce, asegurando que ambos le aburren. Lamentó el clima de confrontación interna en el MAS y la falta de propuestas ante la crisis económica.

En una entrevista concedida al programa argentino “Memento”, el exvicepresidente Álvaro García Linera rompió el silencio sobre su relación con las dos figuras más importantes del oficialismo boliviano: Evo Morales y Luis Arce. De manera tajante, aseguró que ambos le resultan aburridos y que ya no mantiene comunicación con ninguno.
“Me aburren los dos”, respondió cuando se le consultó si seguía en contacto con Morales o Arce. Añadió que, desde su espacio intelectual, ha optado por impulsar nuevos debates, aún cuando eso le haya costado enemistades dentro del Movimiento Al Socialismo (MAS).
Durante la entrevista, García Linera expresó su preocupación por el estancamiento político que atraviesa el país. Describió un escenario en el que las fracciones internas del MAS se enfrentan entre sí: “Un bando bloquea en el Parlamento para agravar la crisis económica, y el otro responde con persecuciones judiciales”, criticó.
Afirmó que hay dirigentes sociales presos por participar en marchas bajo el actual gobierno, lo que –a su juicio– demuestra un ambiente de represión interna sin precedentes. Incluso mencionó que el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, estaría en la clandestinidad, mientras Evo Morales no puede salir del Trópico por temor a ser detenido.
“La pelea no es por resolver el déficit fiscal o definir políticas económicas claras, sino por ver quién le hace más daño al otro, mientras la derecha celebra e impone su narrativa”, lamentó.
García Linera también se refirió a la creciente desconexión entre el MAS y las preocupaciones reales de la población. Aseguró que los ciudadanos están más interesados en programas de gobierno que en disputas internas por cargos.
Finalmente, aunque señaló que la división dentro del MAS “no tiene retorno” en términos de relaciones personales, dejó abierta la posibilidad de una reconfiguración política, incluyendo una eventual candidatura de Morales. “Evo sigue siendo un líder carismático. Arce no lo es, ni lo fue”, concluyó.




