La expresidenta Jeanine Añez negó que su Gobierno sea responsable de las muertes en Senkata y Sacaba en 2019. Afirmó que nunca ordenó acciones que pusieran en riesgo vidas y aseguró que está dispuesta a someterse a una investigación imparcial.

La exmandataria Jeanine Añez descartó cualquier responsabilidad de su Gobierno en las muertes registradas en Senkata y Sacaba durante los conflictos postelectorales de 2019. En una entrevista con CNN, afirmó que el decreto emitido entonces no tenía la intención de provocar víctimas y que la decisión se tomó ante el pedido de auxilio de la Policía.
Añez explicó que la información que recibía advertía un riesgo extremo si la planta de Senkata era atacada, lo que habría generado consecuencias “inimaginables”. En ese marco, responsabilizó al expresidente Evo Morales por lo ocurrido, asegurando que buscaba perpetuarse en el poder.
Respecto a las declaraciones de organismos internacionales que la catalogan como “responsable de una masacre”, la exmandataria enfatizó que dichas instituciones piden una investigación imparcial y no la señalan directamente como culpable. También cuestionó la narrativa del “decreto de la muerte”, argumentando que el texto no autoriza ni sugiere acciones violentas contra la población.
Tras casi cinco años de detención por el caso “golpe de Estado II”, Añez recuperó su libertad el 6 de noviembre, luego de que su sentencia de 10 años fuera anulada al determinarse que debía ser juzgada mediante un proceso de responsabilidades.
Añez insistió en que su Gobierno no generó la violencia y afirmó que un informe elaborado en su gestión concluyó que las balas que mataron a manifestantes no eran de uso militar. Pidió esclarecer quiénes fueron los responsables reales de los disparos. También manifestó su apertura a que se conforme una comisión de la verdad bajo el nuevo Gobierno de Rodrigo Paz, siempre que se realice un trabajo independiente.




