El vicepresidente electo, Edmand Lara, afirmó que su detención en 2023 fue producto de un proceso fabricado en su contra. En una transmisión en vivo, identificó a varios policías, entre ellos al actual viceministro de Régimen Interior, Jhonny Aguilera, como los responsables de su persecución.

El vicepresidente electo, Edmand Lara, volvió a señalar que el proceso judicial que derivó en su detención en 2023 fue “armado” y reveló los nombres de quienes considera sus “verdugos”, entre ellos policías de alto rango y autoridades actualmente en funciones.
Durante una transmisión en vivo por TikTok, Lara apuntó directamente al actual viceministro de Régimen Interior, Jhonny Aguilera Montesinos, a quien acusó de haber sido uno de los principales impulsores de su arresto. También mencionó al mayor Saúl Yecid Salazar, exjefe de la División Anticorrupción del Plan 3000; al coronel Edson Claure, comandante de Cochabamba; al coronel Johnny Ortuño Cartagena, al subteniente Merlo, al subteniente Siles y a la sargento Maribel Huayllani Silvestre, a quienes acusó de orquestar un caso en su contra.
El ahora vicepresidente electo también recordó el incidente ocurrido en diciembre de 2023, cuando el entonces comandante departamental de Santa Cruz, Erick Holguín, lo tomó del cuello durante su arresto en instalaciones de la FELCC, hecho que fue captado por cámaras de televisión.
Lara se hizo conocido por denunciar presuntos casos de corrupción policial. En 2022 acusó al coronel Ortuño de cobros irregulares por certificados de antecedentes, lo que derivó en varios procesos disciplinarios. En marzo de 2023 fue aprehendido por los delitos de uso indebido de influencias, usurpación de funciones y obstrucción al ejercicio público, y un año después fue dado de baja definitiva.
El vicepresidente electo afirmó que incluso el juez que llevaba su caso le confesó haber recibido presiones de altos mandos policiales, legisladores y ministros para dictar una sentencia en su contra. “Me pidieron que te mande con detención”, habría dicho el juez, según el relato de Lara.
Conmovido, expresó que su familia también fue víctima del hostigamiento: “Muchos me juzgan sin saber lo que viví. Me botaron como a un perro, sin derecho a nada”. Lara aseguró que su persecución fue consecuencia directa de haber denunciado la corrupción interna en la Policía y de haber afectado intereses de quienes “se enriquecen a costa del pueblo boliviano”.




