El presidente electo Rodrigo Paz y su asesor económico, Gabriel Espinoza, aseguraron que Bolivia atraviesa una crisis “dramática” y que el Banco Central de Bolivia estaría preparando operaciones que dejarían a la economía “sin liquidez suficiente”. El equipo de transición calificó la gestión de Luis Arce como “arrasada” y anticipó medidas urgentes para evitar el colapso financiero.

El presidente electo, Rodrigo Paz, junto a su asesor económico Gabriel Espinoza, lanzó una dura advertencia sobre la situación económica que deja el Gobierno de Luis Arce.
Espinoza afirmó que el país se encuentra “quebrado” y que los saldos fiscales “no llegarán a los mil millones de dólares”, cuando se requerirían al menos 2.500 millones para cerrar el año.
“El panorama es crítico. En términos médicos, diría que la economía está al borde de la muerte”, declaró Espinoza a Cadena A, asegurando que los datos de la transición confirman un escenario “mucho más complejo” del esperado.
Desde Estados Unidos, Paz garantizó la provisión de diésel y gasolina a partir del 8 de noviembre, afirmando que “Bolivia está arrasada” tras dos décadas de mala administración. El mandatario electo sostuvo que tocará “todas las puertas necesarias” para estabilizar el país y reactivar la economía.
Espinoza agregó que el Banco Central de Bolivia (BCB) estaría intentando realizar operaciones que dejarían “sin liquidez suficiente” tanto a la entidad como a la economía nacional.
“Desde Washington, nos advirtieron que el BCB busca ejecutar movimientos en los últimos días de gestión que comprometerían la capacidad de respuesta del país”, señaló el economista.
El equipo de Paz calificó la situación fiscal como “dramática”, con vencimientos de deuda concentrados para los primeros meses de 2026, un déficit fiscal superior a los 23 mil millones de bolivianos y un crecimiento económico negativo previsto para este año.
Ante este panorama, Paz instruyó avanzar con acuerdos internacionales y medidas de contención inmediata para evitar una crisis mayor. “La prioridad es estabilizar la economía y asegurar que Bolivia nunca más viva la escasez de combustibles”, concluyó Espinoza.




