El Tribunal Supremo Electoral (TSE) aclaró que los candidatos inhabilitados por la cancelación de la personería jurídica de una organización política no pueden reinscribirse en otro frente ni postular a un cargo distinto dentro del mismo proceso electoral subnacional.

El presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Gustavo Ávila, ratificó que los candidatos de Acción Democrática Nacionalista (ADN), cuya personería jurídica fue cancelada, quedan automáticamente inhabilitados para continuar en el proceso de elecciones subnacionales, sin posibilidad de registrarse en otra organización política o postular a un cargo diferente.“
La normativa es clara: cuando una organización política pierde su personería jurídica, los candidatos que estaban participando en ese proceso electoral quedan inhabilitados y ya no pueden inscribirse en otro partido ni en otra candidatura”, afirmó la autoridad electoral.
Ávila explicó que esta disposición está establecida en el reglamento vigente de inscripción de candidaturas, el cual señala que una postulación inhabilitada no puede ser registrada nuevamente, ni por otra fuerza política ni por la misma organización, ya sea en la misma o en otra candidatura.
En ese marco, el titular del TSE subrayó que los vocales electorales están obligados a hacer cumplir la Constitución Política del Estado y la normativa electoral, por lo que exhortó a que todas las autoridades —políticas y jurisdiccionales— respeten las reglas del proceso, así como los principios de legalidad y preclusión.
Estas declaraciones surgen en un contexto en el que algunos perfiles inhabilitados, que inicialmente postulaban bajo el paraguas de ADN, anunciaron recursos constitucionales contra las decisiones del Órgano Electoral.“Vamos a recurrir a todas las instancias necesarias para denunciar cualquier intento de vulnerar la Constitución y la ley. Es una obligación institucional”, sostuvo Ávila.
Finalmente, informó que este jueves se llevará a cabo una reunión con las organizaciones políticas para abordar temas como la guerra sucia, la lucha contra la desinformación, la revisión del padrón electoral y el respeto a los resultados del proceso electoral.





