El Sedes de Santa Cruz confirmó la muerte de un menor a causa de coqueluche, una enfermedad altamente contagiosa y prevenible con vacunas. Otro niño permanece en estado crítico. Las autoridades alertan sobre el riesgo de baja cobertura de vacunación en menores de cinco años.

El Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Santa Cruz reportó el fallecimiento de un niño como consecuencia de complicaciones severas provocadas por coqueluche, también conocida como tos ferina. El menor estaba internado en un hospital de tercer nivel y su deceso se produjo el jueves 17 de julio. Se informó que el pequeño solo había recibido una dosis de la vacuna contra esta enfermedad.
Otro niño afectado por el mismo padecimiento se encuentra actualmente en terapia intensiva, según confirmó Dorian Jiménez, jefe de la Unidad de Epidemiología del Sedes. “No solo el sarampión preocupa. La tos ferina también puede causar daño grave al sistema respiratorio de los niños”, advirtió el especialista.
Las autoridades de salud recomiendan a los padres de familia asegurarse de que sus hijos menores de cinco años cuenten con el esquema completo de inmunización, ya que la coqueluche es una enfermedad prevenible mediante vacunas.
La coqueluche es una infección bacteriana respiratoria muy contagiosa causada por Bordetella pertussis, que afecta principalmente a niños no vacunados. Sus síntomas iniciales pueden parecerse a los de un resfriado común, pero rápidamente evolucionan a ataques de tos intensos, con dificultad para respirar, vómitos e incluso convulsiones. Las complicaciones pueden ser graves e incluir neumonía, daño cerebral o la muerte.
El fallecimiento del menor se produce en medio de un aumento de enfermedades infecciosas en Bolivia, con Santa Cruz como epicentro de una emergencia sanitaria por sarampión.




