Orlando Torrico Molina, conductor de bus de 56 años, falleció en medio de una larga fila para cargar combustible en una estación ubicada en el barrio Polanco de Santa Cruz, en plena crisis de escasez de diésel.

Un lamentable suceso ocurrió este martes en Santa Cruz de la Sierra, donde Orlando Torrico Molina, un chofer de bus de 56 años, perdió la vida mientras esperaba para cargar diésel en una estación de servicio ubicada cerca del tercer anillo del barrio Polanco.
Torrico había llegado la madrugada del mismo día desde Argentina, y tras dejar a sus pasajeros en la terminal bimodal, se dirigió a una gasolinera en el 3er anillo de la Radial 10 para abastecerse de combustible.
Según los primeros reportes, alrededor de las 6 de la mañana el chofer llamó a su esposa para informarle que estaba haciendo fila, pero después no respondió más llamadas. Testigos cuentan que el bus permaneció detenido en la cola y, al acercarse otros conductores, notaron que Torrico no estaba en el asiento del conductor.
Al inspeccionar el interior del vehículo, las autoridades hallaron al hombre tendido cerca del baño del bus. Personal de la unidad de Homicidios llegó al lugar y trasladó el cuerpo para iniciar las investigaciones correspondientes, que aún continúan para esclarecer la causa exacta del fallecimiento.
Este hecho se enmarca en una crisis nacional de escasez de combustible que ha provocado largas esperas en surtidores, afectando el trabajo y la movilidad de miles de personas en el país.
Se espera que en las próximas horas se informe oficialmente sobre las causas que provocaron la muerte de Orlando Torrico Molina.





