El fiscal general de Paraguay, Emiliano Rolón, afirmó que el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset intentó negociar su entrega a la Justicia a cambio de que su esposa, actualmente detenida, sea liberada de cargos. La propuesta fue rechazada por las autoridades.

El fiscal general del Estado paraguayo, Emiliano Rolón, reveló que el presunto narcotraficante Sebastián Marset buscó entablar un acuerdo con las autoridades para entregarse, a condición de que su esposa, Gianina García Troche, actualmente presa en Paraguay, quede exenta de cargos judiciales.
En una entrevista con la emisora ABC Cardinal, Rolón relató que hacia finales del año pasado, un abogado se presentó con un escrito en el que planteaba la posibilidad de que Marset se entregue, a cambio de ciertas “concesiones”. Sin embargo, el fiscal aclaró que la propuesta no tenía validez legal: “Era apenas un borrador, un memo sin firma. No hubo ninguna conversación seria”.
“Con un prófugo no se puede llegar a ningún acuerdo. Lo que sí se puede ofrecer son garantías de un proceso justo si se presenta”, subrayó el fiscal, en respuesta a las versiones que circularon sobre una supuesta carta de Marset divulgada por medios uruguayos, en la que se hablaba de su intención de entregarse.
El supuesto acuerdo implicaba que Marset se someta a la Justicia paraguaya a cambio de que su esposa, Gianina García Troche, sea liberada de los cargos por presunto lavado de dinero vinculado al narcotráfico. Ella se encuentra detenida de forma preventiva en una cárcel militar en Paraguay, tras ser extraditada desde España el pasado 21 de mayo.
García Troche fue arrestada en julio de 2024 en Madrid, y su imputación está relacionada con la operación “A Ultranza PY”, el mayor golpe contra el crimen organizado y el lavado de dinero en la historia reciente de Paraguay, realizado en febrero de 2022.
Marset, por su parte, permanece prófugo desde el 29 de julio de 2023, cuando escapó de un operativo de captura en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. Está acusado de liderar una red internacional de narcotráfico y es buscado por la Justicia de varios países, incluyendo Bolivia, Uruguay, Brasil, así como por la DEA, Europol e Interpol.
El pasado 21 de mayo, Estados Unidos ofreció una recompensa de hasta dos millones de dólares a quien brinde información que conduzca a su captura o condena.





