A cuatro días de las protestas por la inhabilitación de Evo Morales, la Policía boliviana incrementó el resguardo en la plaza Abaroa para evitar incidentes frente al Tribunal Supremo Electoral.

La tensión en torno a la sede del Tribunal Supremo Electoral (TSE), ubicada en la plaza Abaroa de La Paz, aumentó este jueves cuando se cumplió el cuarto día consecutivo de movilizaciones protagonizadas por sectores afines a Evo Morales, quienes buscan forzar la inscripción de su candidatura presidencial.
Ante esta situación, la Policía Boliviana reforzó la seguridad en la zona, desplegando un amplio contingente que incluye efectivos del Grupo de Reacción Inmediata, la Unidad Táctica de Operaciones Policiales (UTOP) y el Comando Departamental. Las medidas incluyen cordones de seguridad en las calles aledañas y un estricto control de accesos a la plaza.
El miércoles, las tensiones escalaron cuando los manifestantes intentaron ingresar a la plaza Murillo. La Policía intervino con agentes químicos para dispersarlos. Algunos de los movilizados amenazaron abiertamente con hacer “arder el TSE” si no se atiende su exigencia de habilitar la candidatura de Morales.
Además, los sectores “evistas” emitieron un ultimátum de 24 horas al Órgano Electoral, exigiendo una respuesta inmediata. Para este jueves anunciaron nuevas marchas y su intención de avanzar nuevamente hacia la plaza Murillo, en el centro político del país.
El gobierno y las autoridades del TSE aún no se han pronunciado oficialmente sobre las amenazas, sin embargo, el ejecutivo ha respondido con dichos operativos policiales.





