Iver Soruco Vera, un hombre de 19 años, fue condenado a 30 años de prisión por el infanticidio de su hijastra de dos años, quien murió a golpes el 1 de marzo en el barrio Valle Sánchez, municipio de Warnes. El hombre había iniciado su convivencia con la madre de la niña solo 20 días antes del trágico hecho.

Foto: Policía Boliviana
Iver Soruco Vera, de 19 años, fue sentenciado a 30 años de cárcel por el infanticidio de su hijastra de 2 años, ocurrido el 1 de marzo en el barrio Valle Sánchez, municipio de Warnes, Santa Cruz. La niña estaba bajo su cuidado desde que la madre, de 20 años, comenzó a convivir con él el 10 de febrero.
En un juicio abreviado, Soruco aceptó su responsabilidad y fue condenado tras admitir que la muerte de la pequeña ocurrió luego de una reacción violenta cuando la niña se orinó. El hombre golpeó brutalmente a la niña, dejándola inconsciente, y aunque intentó reanimarla con alcohol, al no lograrlo, llamó a la madre para decirle que la niña se había atragantado.
La madre, al llegar al hogar, intentó auxiliarla y la trasladó a un centro médico, pero ya era demasiado tarde. Los vecinos revelaron que, antes de la agresión fatal, Soruco había mojado a la niña con una manguera por haberse ensuciado. Una semana antes, la madre notó un moretón en la niña, pero no sospechó que su pareja sería responsable de su muerte.