La Gobernación de Santa Cruz declaró desastre departamental debido a las devastadoras inundaciones provocadas por intensas lluvias. Más de 250,000 personas están en riesgo, y la magnitud de los desbordes de ríos supera la capacidad del gobierno local para responder.

La Gobernación de Santa Cruz, ante la emergencia provocada por las intensas lluvias y desbordes de ríos, ha declarado desastre departamental, afectando a cinco municipios de la región. Las lluvias, que fueron calificadas como las más fuertes en las últimas cuatro décadas, han causado riadas, deslizamientos, derrumbes y la alteración de cauces de ríos, con especial énfasis en el río Grande, el más afectado.
Las localidades más golpeadas incluyen El Torno, Porongo, Warnes y Montero, que ya han sido declaradas en desastre municipal. La situación ha puesto en riesgo la vida de más de 250,000 personas y ha afectado severamente las zonas productivas, la infraestructura vial y los ecosistemas. Las autoridades están trabajando en coordinar los esfuerzos para enfrentar la emergencia, pero la magnitud de la crisis ha sobrepasado las capacidades operativas y financieras del gobierno local.
De acuerdo con el informe técnico, las crecidas de ríos y la inestabilidad climática han generado más de 198 puntos críticos en las cuencas de los ríos Grande, Piraí, Yapacaní, Ichilo y Parapetí, lo que representa una amenaza constante para las comunidades. La emergencia también tiene repercusiones interdepartamentales, con el riesgo de que el departamento del Beni también se vea afectado.




