El municipio de Tarija declaró estado de emergencia debido a un incendio forestal en la cordillera de Sama. Más de 300 personas combaten el fuego, que amenaza a varias comunidades.

La Alcaldía de Tarija emitió un decreto de emergencia este viernes, tras la propagación de un incendio forestal en la cordillera de Sama. El fuego, que según autoridades locales se originó por una quema de basura, se ha intensificado por los vientos y amenaza a al menos tres comunidades cercanas.
“Pedimos a la población mantener la calma y no acercarse al lugar. Estamos haciendo todo lo posible con personal especializado para controlar el incendio”, manifestó el alcalde Johnny Torres, en declaraciones recogidas por medios locales.
El incendio ha movilizado a más de 300 personas, entre personal de emergencia, bomberos, voluntarios y efectivos militares. También se habilitó un punto de atención con ambulancias y personal médico para atender a los afectados por el humo y la deshidratación.
Torres lamentó que mientras se combatía el fuego en la zona de Rincón de la Vitoria, se registraran nuevos chaqueos en otros puntos, dificultando los trabajos de contención.
Los focos de calor más intensos en Bolivia se concentran actualmente en los departamentos de Santa Cruz y Tarija, siendo esta última la prioridad de las autoridades por la emergencia en Sama. Según Filemón Hinojosa, director de Gestión y Desarrollo Forestal del Ministerio de Medio Ambiente, los municipios con más focos en Tarija son Tarija, San Lorenzo y Yacuiba, mientras que en Santa Cruz figuran San Ignacio de Velasco, San José de Chiquitos, San Miguel y Asunción de Guarayos.
Un helicóptero fue enviado a la zona para reforzar las tareas de sofocación desde el aire. La situación ha revivido el recuerdo del devastador incendio del año 2017 en Sama.
Por su parte, la Defensoría del Pueblo instó a todas las instancias del Estado a coordinar acciones inmediatas y efectivas, para evitar consecuencias irreversibles tanto para el medioambiente como para la vida de las comunidades cercanas.




